El dulce
de leche argentino es, sin ninguna duda, uno de los postres más
típicos y conocidos de la República Argentina. De hecho, puede decirse que es,
como el alfajor, una verdadera bandera repostera del país, un dulce que es
emblema nacional indiscutido.
Los
ingredientes del dulce de leche son sólo leche y azúcar, y la calidad de la
leche argentina es la que lo hace único.
El
11 de octubre se festeja el Día Mundial del Dulce de Leche. Se trata
de una iniciativa que propone rendir tributo a esta delicia nacional,
reconocida como "Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la
Argentina", tan representativa del país en el mundo entero como el mate.
En
la referida ciudad de Cañuelas (provincia de Buenos Aires), también se realiza
anualmente la Fiesta del Dulce de Leche, declarada de interés Turístico
Nacional. De su aprecio por los argentinos se deriva el hecho conocido de que
los dulces argentinos con dulce de leche sean tan afamados como prolíficos.
Hay
muchas versiones que se contradicen sobre el origen del dulce de leche, pero la
realidad, es que los argentinos lo consideramos muy nuestro; y nunca falta en ningún
hogar, para ponerle a la galletita del desayuno, para hacer un postre,
acompañar a alguna fruta y hasta para levantarse a la madrugada a abrir la heladera
y comerlo a cucharadas.
