Hay diferencias amplias en gustos, a algunos les gusta más a punto, a otros "mas crudito" pero no existe casi ningún argentino que diga: No me gusta el Asado...
A diferencia de lo que muchos
piensan, y a pesar de que hoy está asociado con la Argentina, El asado no
nació en nuestro país. El hecho de cocinar carne al fuego ya era una práctica
habitual en la prehistoria. Sin embargo, esta tradición fue tomando cada vez
más fuerza en nuestro territorio que ya podemos decir "es nuestro!"
Comer un asado para un argentino,
hoy en día, no sólo es degustar una carne riquísima, sino también el ritual de
estar al lado de la parrilla picando, riendo entree amigos y familia.
Acompañarlo de un buen mate, vino y quizás también, un buen Vermú
El ritual comienza a la hora de prender el fuego, algunos prefieren cocinarlo a la parrilla, otros a la estaca, va en gustos.
Una vez que el "fueguito" esté listo, es hora de poner "la carne al asador" y ahi si, es donde todo empieza a tener sentido.
El asado en nuestro país es tan valioso que hasta le han creado su propia canción. La escuchamos a continuación:
Los alfajores argentinos consisten en dos o más galletas que se unen por un relleno. Tradicionalmente, el relleno suele ser de dulce de leche, aunque podemos encontrarnos otros sabores como relleno de frutas o algún tipo de mousse. Estos alfajores pueden bañarse o no en chocolate o algún glaseado.
Los alfajores representan ese pequeño gustito que nos damos los argentinos a cualquier hora del día.
Las empanadas argentinas
tienen, por lo general, forma de semicírculo de no más de 20 cm de diámetro y
están cerradas por un repulgo o simba (llamado repulgue), que muchas veces
presenta distintas formas que permiten identificar el sabor del relleno. El
relleno (también conocido como recado o carbonada) varía de
provincia en provincia
Nuestras clásicas, las que
siempre nos sacan del apuro cuando las pasamos a comprar por cualquier rotisería
o supermercado.
Las podes comer en
reuniones formales como en la piqueta con amigos o la cena rápida.
No conozco una persona que
me haya dicho “no me gustan las empanadas”, pasa que haypara todos los gustos, hasta las conseguís fritas
o al horno. Variedad de sabores y preparados. Las empanadas en Argentina son el
típico “caballito de batalla”.
En las fiestas patrias siempre están presentes, también en las actuaciones de los niños en los actos escolares. Las empanadas son Argentinas, como el Diego, como Messi.
Y aquí
te cuento cuales son las variedades más conocidas:
Tucumanas: se
caracterizan por ser muy jugosas. La masa se hace con harina de trigo, agua y
grasa de pella y se deja leudar. El relleno es de carne vacuna (muchas
veces matambre) cortada a cuchillo, mondongo,
gallina o pollo, cebolla, pimentón y huevo duro picado, con abundante comino. A
veces se agregan pasas de uva. Las empanadas tucumanas se cocinan en un horno
de barro o se fríen en una olla de hierro con grasa de pella. En las zonas a
mayor altitud se utiliza la carne de llama.
Las
porteñas: Son muy parecidas a las tucumanas, aunque algo más
grandes. Los rellenos más comunes son carne de vaca, pollo, humita, verdura y
jamón y queso. Las empanadas de carne suelen llevar cebolla, huevo duro,
aceitunas, pasas de uva y comino. Por lo general son al horno, aunque también
se consumen fritas.
Catamarqueñas y riojanas: se
hacen con carne de vaca o de cabra con
ajo, papas, cebolla y aceitunas.
Chaqueñas: son muy parecidas a
las tucumanas, pero se agrega carne de
cordero al relleno.
Cordobesas: son
agridulces. Tienen azúcar espolvoreada sobre las tapas, y pasas de uva y papas
en el relleno.
Correntinas
y misioneras: a veces las tapas se hacen con harina
de mandioca. Si bien el relleno de carne vacuna
con huevo duro picado es el más común, también se elaboran rellenos con pescado
de río como surubí, manduré, pacú y dorado.
En
la región de Cuyo,
especialmente en la provincia de San Juan: las
empanadas suelen ser muy jugosas por tener abundante cebolla picada y grasa de
pella.
Entrerrianas: son
empanadas rellenas de arroz con
leche, similares a las cruceñas de Bolivia pese a tener un
origen diferente.
Jujeñas: son muy similares a las
salteñas, aunque su relleno lleva, a veces, carne de cabra o de llama, arvejas
y ají molido.
En
la provincia de La Pampa: el
relleno más frecuente es de carne con ají morrón,
huevo duro y pasas de uva.
En
las provincias patagónicas (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del
Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur) el relleno más frecuente
es la carne de cordero, aunque se usa también carne de guanaco y, en las zonas costeras,
pescado, especialmente mariscos. En Neuquén suele usarse merkén como
condimento.
Empanadas
argentinas llamadas "árabes", de carne cocinada al limón
con un pequeño golpe de horno.
Patagónica: se
prepara con mejillones cocidos, a los que suelen agregarse otros
tipos de pescado, calamares, camarones o centolla.
Está fuertemente condimentada con cebolla de verdeo, ají molido, morrón,
perejil, cilantro fresco y, a veces, vino blanco
y alcaparras.
Salteñas: Estas empanadas se
rellenan con un gígote hecho con carne de vaca picada a cuchillo, charque,
trozos de papa, huevo duro y ciboulette. A veces se les incorpora caldo. Se las
suele acompañar con una mezcla de puré de tomate y ají picante (cayena). En las
zonas a mayor altitud se usa la carne de llama.
Santiagueñas:
están rellenas con carne sancochada picada, arvejas, cebolla y huevo duro. Se
cocinan en hornos de barro.
También hay versiones dulces
–llamadas empanadillas en el norte del país– hechas con dulce de membrillo, de batata o dulce de
leche.
En la ciudad de Famaillá (Tucumán)
se realiza anualmente la Fiesta Nacional de la Empanada.
En la ciudad de Salta tiene lugar el Concurso de
la Empanada todos los mes de julio.
Aunque el locro argentino tiene orígenes indoamericanos, su preparación argentina desde al menos hace tres siglos sintetiza los aportes gastronómicos europeos: por ejemplo el chancho, los chorizos, mondongo y numerosos aliños han sido aportados por los europeos (especialmente por los españoles) . Es un plato sustancioso, económico que revaloriza la importancia de no desperdiciar nada ya que gran parte de sus ingredientes típicos son descartes. Esto se ve fundamentalmente en el tipo de proteínas que se incorporan al guisado: patitas o manitos de cerdo, orejas de cerdo, mondongo; o carnes no tan bien valorizadas como la falda de res que no está considerada entre las de mejor calidad. En Argentina su consumo se ha extendido desde el Noroeste y Cuyo hacia el resto del país. En la argentina provincia del Neuquén además del locro de maíz se prepara una especie de locro con arvejas, en el Noreste argentino se prepara también el locro sobre la base de la mandioca. Hay varios tipos clásicos de locro, el de maíz, el de porotos, el ya citado con mandioca y el de trigo, aunque un cocinero experto puede hacer una excelente síntesis de dos o más de estos tipos de locro hasta incluir a todos los ingredientes. Así al locro argentino se lo prepara según multitud de recetas, siendo lo único invariable su base vegetal y el procedimiento de cocción, a fuego lento durante varias horas. De acuerdo a la región se lo prepara con carne de vacuno fresca o seca (charqui), vísceras como la tripa gorda o el chinchulín, mondongo, embutidos y costillas o despojos de chancho (manos, patas, cola, orejas y cuero, tocino, grasa de pella); las carnes se cuecen por separado y se añaden luego al preparado de vegetales entre los que suele destacarse el zapallo (especialmente el redondo de cáscara grisácea llamado por esto zapallo plomo) que suele dar color amarillo al locro, y granos de maíz blanco, porotos e incluso granos de trigo –en Argentina se prefiere el locro con granos de maíz blanco y al locro basado en granos de maíz triturados se le llama frangollo–, vegetales que por el almidón presente en sus componentes hacen que el preparado alcance la densidad de una crema. Sustancioso y nutritivo es un plato típico del invierno. Tradicionalmente se consume de manera masiva el 25 de mayo, día en que se conmemora la formación del primer gobierno patrio Argentino el cual se estableció el 25 de mayo de 1810. Por este motivo ha pasado de ser un plato regional y tradicional a ser uno de los platos nacionales de Argentina para festejar las fechas patrias: en las dos fechas patrias argentinas - 25 de mayo fecha, desde 1810 de la independencia de facto o concreta de Argentina desde 1810 y 9 de julio fecha en que, en 1816 en San Miguel de Tucumán- explícitamente fue proclamada la independencia argentina.
El dulce
de leche argentino es, sin ninguna duda, uno de los postres más
típicos y conocidos de la República Argentina. De hecho, puede decirse que es,
como el alfajor, una verdadera bandera repostera del país, un dulce que es
emblema nacional indiscutido.
Los
ingredientes del dulce de leche son sólo leche y azúcar, y la calidad de la
leche argentina es la que lo hace único.
El
11 de octubre se festeja el Día Mundial del Dulce de Leche. Se trata
de una iniciativa que propone rendir tributo a esta delicia nacional,
reconocida como "Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la
Argentina", tan representativa del país en el mundo entero como el mate.
En
la referida ciudad de Cañuelas (provincia de Buenos Aires), también se realiza
anualmente la Fiesta del Dulce de Leche, declarada de interés Turístico
Nacional. De su aprecio por los argentinos se deriva el hecho conocido de que
los dulces argentinos con dulce de leche sean tan afamados como prolíficos.
Hay
muchas versiones que se contradicen sobre el origen del dulce de leche, pero la
realidad, es que los argentinos lo consideramos muy nuestro; y nunca falta en ningún
hogar, para ponerle a la galletita del desayuno, para hacer un postre,
acompañar a alguna fruta y hasta para levantarse a la madrugada a abrir la heladera
y comerlo a cucharadas.
Los argentinos podemos ser reconocidos en cualquier parte del mundo por distintos motivos. Sin embargo, uno muy importante es EL MATE. Una infusión muy propia que se toma con una bombilla, yerba y agua caliente.
El Origen
El consumo de la planta de Yerba Mate se originó de los pueblos guaraníes. Estos pueblos usaban la planta como bebida ritual e incluso como moneda de intercambio con otras naciones como los Incas, charrúas y mapuches.
Una Curiosidad
El promedio de consumo de mate en Argentina, es de 100 litros por persona. Si, CIEN LITROS!
Los Beneficios del Mate
De acuerdo al portal Yerba Mate Argentina, ingerir esta bebida funciona como antioxidante debido a la presencia de polifenoles. Además, contiene vitaminas del grupo B que son esenciales para el cuerpo humano. Por otra parte, aporta potasio y es energizante debido a la presencia de xantinas como la cafeína, teobromina y teofilina.
Tambien, un estudio revelo que ayuda a bajar el colesterol. Sorprendente!