10 festivales folklóricos de Argentina
Con el verano arranca la temporada de
festivales que celebran las expresiones culturales más autóctonas. Un recorrido
por todo el país a través de la danza y la música que zambas, characareras,
chamamamés, huaynos, serenatas, milongas y tangos
Festival Nacional de la Chacarera
Los primeros días del mes de enero, en Santiago del Estero se realiza
uno de los primeros festivales celebrados en el año. Nombrar a la chacarera, la
danza más popular de nuestro folklore, es nombrar a Santiago del Estero y es
también nombrar a la familia Carabajal, cuya descendencia ha dado con el correr
de las décadas a varios de los máximos exponentes de su música. El festival fue
creado en 1971 por dos miembros de esa familia, Agustín y Carlos, autores de
piezas clave del cancionero popular como “Entre a mi pago sin golpear”, “Pampa
de los guanacos” y “La sacha pera”.
Festival Nacional del Malambo
Es otra fiesta en el mes de enero en Laborde, Córdoba.
Es uno de los secretos mejor guardados de nuestro arte nativo. Se trata de una
competencia que desde 1966 convoca a los mayores especialistas del país para
elegir al mejor exponente de esta disciplina, sin dudas la más fascinante y exigente
de nuestras danzas folklóricas, cuya práctica requiere destreza, plasticidad,
creatividad y un óptimo estado físico. Para un malambista esta es una cita a la
cual se llega luego de superar varias instancias clasificatorias, teniendo a su
disposición tan sólo cinco minutos para exhibir el esfuerzo de todo un año de
preparación. El festival ofrece también una selecta programación de números
musicales pero sigue siendo la competencia lo más importante. Varios rubros de
música y danza son premiados durante la competencia, siendo el de Campeón
Argentino de Malambo el más codiciado. Hay además un pacto tácito que
compromete a los ganadores de cada año a nunca volver a participar en
competencia alguna, y es que más alto no se puede llegar. Esta historia que
parece más bien extraída de las Olimpiadas de la antigua Grecia y que tanto
dista de los fulgores de los festivales masivos se repite años tras año en
Laborde, una localidad de 6000 habitantes ubicada al sur de la Provincia de
Córdoba.
Festival de la Doma y el Folklore
Enero, Jesús María, Córdoba.
Desde hace ya varios años este festival es transmitido en vivo por la
Televisión Pública para todo el país, y para quienes suelen seguir esta clase
de eventos desde sus hogares representa el inicio de la temporada festivalera,
aunque no sea precisamente el primero en celebrarse. Su primera edición data de
1965, década en la que vieron la luz gran parte de los festivales que componen
la agenda veraniega. La iniciativa fue llevada adelante por un grupo de vecinos
de la localidad con el fin de recaudar fondos destinados al sostenimiento de
establecimientos escolares, actividad que sigue en pie, alcanzado en la
actualidad a un número mayor de instituciones. El sello distintivo del
festival, y por lo tanto su principal atractivo, es la competencia
internacional de doma. En ella participan jinetes de todas las provincias y de
países vecinos. Magnífica oportunidad de reencontrarse con las destrezas
ecuestres, acompañadas por un relator y por payadores que van improvisando
versos por milonga. Con los años se ha robustecido la programación artística,
ubicándola entre las más atractivas del calendario folclórico.
Enero Tilcareño
En enero, Tilcara, Jujuy, Conciertos, bailes, comida regional, paseos, encuentros literarios,
exposiciones, comparsas, clases de danza y muchas otras actividades son las que
ofrece el pueblo de Tilcara durante enero. Más que un festival, se trata de un
encuentro que ofrece al visitante múltiples atractivos naturales y culturales
de una de las regiones más bellas del planeta, declarada por la Unesco Patrimonio
de la Humanidad. La historia del Enero Tilcareño se remonta a 1957 cuando
Medardo Pantoja, aquel pintor retratado en el documental de Jorge Prelorán, se
reunió con un grupo de vecinos para celebrar con coplas y danzas la crecida del
río Guasamayo, la cual traía consigo los minerales fundamentales para la
edificación del pueblo. Con el crecimiento de Tilcara la festividad fue
adquiriendo cada vez más importancia hasta transformarse en un evento que
convoca a cientos de concurrentes, conservando intactos sus rasgos culturales.
Fiesta y Festival Nacional del Chamamé
Enero, Corrientes- febrero, Entre Ríos.
Es el chamamé el género musical característico de la región litoraleña,
compartido con Brasil, Paraguay y Uruguay, que se ha propagado a lo largo del
país de la mano de los movimientos migratorios de misioneros, correntinos,
entrerrianos, formoseños y chaqueños y de un riquísimo repertorio que forma
parte esencial del cancionero argentino. Si algo distingue al chamamé es su
pujante renovación a través de las décadas: partiendo de artistas como Tarragó
Ros padre, Tránsito Cocomarola y Mario Millán Medina, pasando por Ramona
Galarza, Teresa Parodi, Raúl Barboza y Ramón Ayala y continuando con Chango
Spasiuk, Rudi y Niní Flores y Los Alonsitos. Lamentablemente siempre estuvo
algo marginado de los grandes escenarios argentinos, y gracias a elogiables
iniciativas goza desde hace años de dos celebraciones a la altura de su enorme
peso cultural. La más antigua es el Festival Nacional del Chamamé en Federal,
Entre Ríos, que con sus 40 años de historia homenajea al gran acordeonista
Ernesto Montiel y, fiel a la costumbre danzarina, arranca con una gran bailanta
(una palabra que nació en el litoral). El otro gran evento es la Fiesta
Nacional del Chamamé, organizado por el Instituto de Cultura de la Provincia de
Corrientes. Se desarrolla hace 25 años en un anfiteatro que homenajea a
Tránsito Cocomarola y en el histórico Puente Pexoa, aquel paso inmortalizado
por el gran músico correntino, concluye la fiesta como corresponde: con una
gran bailanta.
Festival Nacional de Folklore de Cosquín
Febrero, Cosquín, Córdoba.
Nació en 1961 sobre la Ruta Nacional N° 38 por iniciativa de un grupo de
vecinos de la ciudad. Pocos imaginarían que esta suerte de piquete folclórico
habría de transformarse con los años en el festival más importante de la
Argentina –y de Latinoamérica-, el escenario mayor de la república, el decano
de los festivales. Ahora localizado en la plaza Próspero Molina, en un predio
que pude albergar a 10.000 espectadores, cada edición del festival ofrece una
nutrida y variada programación de artistas consagrados y de aspirantes a un
lugar dentro de la escena local. Sería ocioso enumerar a las grandes figuras
que han pasado por Cosquín, ya que pasaron de todos a casi todos. Mejor sería
recordar algunos hechos que han jalonado su historia: el debut de Mercedes Sosa,
el homenaje en vida a Atahualpa Yupanqui cuando el escenario fue bautizado con
su nombre, la polémica participación de artistas de otros géneros como Charly
García, la Mona Gímenez y Divididos, la inclusión de artistas de otros países
de América como Gal Costa y Eva Ayllon, la consagración del folclore joven de
los noventa con Soledad Pastorutti en su apogeo y muchos hitos más. Puertas
afuera de la plaza, gran cantidad de peñas brillan noche tras noche y brindan
su cuota de bohemia que para muchos es la verdadera esencia del festival. Algo
parecido sucede con la Cacharpaya, una maratónica participación de artistas que
en sus épocas doradas se extendía más allá de la hora del desayuno. La fuerza
convocante del Festival Nacional de Folklore de Cosquín ha impulsado hace 15
años la creación del Cosquín Rock, evento que terminó eclipsando a otros
festivales de este género. Pero Cosquin trasciende sus nueve noches de
espectáculo, es también el disparador de polémicas y debates en torno a nuestra
música nativa. Tal es la importancia de uno de los fenómenos más significativos
de la cultura argentina.
Festival Nacional de la Tonada
Febrero, Tunuyán, Mendoza.
La belleza del Valle de Uco, los chivitos asados, los vinos de la región y una
siempre interesante programación hacen del Festival de la Tonada una de las
propuestas más atractivas de las tantas que brinda Mendoza en verano. El nombre
del festival hace referencia a la tonada cuyana, máxima expresión musical de la
región cultivada por generaciones de notables artistas, como Félix Dardo
Palorma, Hilario Cuadros, Jorge Viñas, Damián Sánchez y Armando Tejada Gómez.
Si bien la música cuyana tiene su lugar de privilegio dentro de este encuentro,
su grilla artística ofrece nombres y géneros de toda la Argentina. Su primera
edición data de 1972 y se realizó a cielo abierto en el Manzano Histórico de
Tunuyán, a más de 40 kilómetros de la ciudad. Luego de una interrupción durante
los años de la dictadura, el festival acrecentó su convocatoria y comenzó a
desarrollarse en un anfiteatro localizado en pleno centro urbano de Tunuyán. El
Festival de la Tonada funciona también como la antesala de la popular Fiesta de
la Vendimia, con la elección de la reina departamental que participará a
mediados de marzo de este otro gran evento mendocino.
Festival de Música Popular Argentina
Febrero, Baradero, Provincia de Buenos Aires.
Imagínese que en un mismo escenario confluyan artistas de la talla de Atahualpa
Yupanqui, Aníbal Troilo, Los Chalchaleros y Ástor Piazzolla. Esto ocurrió en
las ediciones pasadas de este festival que se realiza hace más de cuarenta años
en la localidad bonaerense de Baradero, con total justicia llamada la Ciudad
del Encuentro. La propuesta fue la de reunir al folclore y al tango en una
misma programación, diferenciándose de esta manera de la mayoría de los
festivales que nacían a lo largo del país. Otro de los atractivos que presenta
el festival es la realización del Pre-Baradero, un concurso que impulsa el
surgimiento de nuevas figuras de la música popular con una convocatoria
verdaderamente nacional. De este certamen que nació prácticamente a la par del
festival emergieron artistas como Los del Suquía, Abel Pintos, Luciano Pereyra
y Paola Arias. El anfiteatro Municipal Pedro Carossi recibe en cada una de sus
cinco noches alrededor de 10.000 espectadores, convirtiendo al festival de
Baradero en uno de los eventos con mayor concurrencia de la temporada.
Fiesta Nacional de La Chaya
Febrero, La Rioja.
Muchos de los eventos que hoy conocemos como festivales tuvieron su origen en
antiguas festividades regionales, tal es el caso de la Fiesta Nacional de La
Chaya. En ella los riojanos agradecen los dones brindados por la Pachamama en
una celebración a pura agua y harina, una costumbre que guarda muchas
similitudes con los festejos del carnaval que se acerca. Otras actividades
enriquecen la semana festiva: hay corsos callejeros, desfiles de carroza y un
cierre en que se elige la Reina Nacional de la Chaya. En este marco de alegría y
encuentro se realiza también un festival que siempre ofrece un atractivo elenco
de figuras de la música popular, por supuesto con preeminencia de artistas
riojanos. Nombres como Sergio Galleguillo, La Bruja Salguero, Ramiro González y
Pica Juárez son sólo algunos de los continuadores de una riquísima tradición
musical riojana que reconoce en Ramón Navarro, Chito Zeballos y José Oyola “el
patriarca de la Chaya” a sus máximos exponentes. Sin dudas lo más atractivo de
la Fiesta Nacional de La Chaya no está sólo en el escenario, sino en aquella
fiesta de gran arraigo popular que los riojanos conservan con fervor.
Serenata a Cafayate
Febrero, Cafayate, Salta.
Una romántica historia es la que dio origen al festival más importante de la
provincia de Salta, la tierra de Eduardo Falú, Jaime Dávalos, Gustavo “Cuchi”
Leguizamón, Dino Saluzzi y Los Chalchaleros. Todo comenzó con un encuentro de
cantores que recorrían Cafayate repartiendo serenatas a los balcones del
vecindario. Poco después la costumbre se celebró en una vieja bodega bautizada
“la Bodega encantada”. Cuenta la leyenda que allí despiertan los duendes de la
guitarra y la canción y con ellas la tradición de la serenata. Con el paso de
las temporadas, aquello que nació como una celebración de la cultura musical y
la producción vitivinícola propias de la región, se ha convertido en uno de los
eventos más convocantes de la Argentina, cita obligada de artistas de enorme
popularidad, como el Chaqueño Palavecino con sus famosas presentaciones hasta el
amanecer, Los Tekis y Jorge Rojas. Situada en un paisaje de ensueño, La
Serenata a Cafayate ha abandonado su predio original para albergar a un público
cada vez más numeroso, aunque para 2015 tiene programado su regreso a la vieja
Bodega encantada y su escenario bautizado Payo Sola, en homenaje al gran
bandoneonista y compositor salteño.
















